ADABI - Diario de Historias. Crónicas de viaje por archivos y bibliotecas, agosto 2019



 

 

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Agosto de 2019. Año 7, número 8

En junio, en la ciudad de Philipsburg, visitamos el museo de la organización sin fines de lucro “Sint Maarten National Heritage Foundation”.

El pasado mes de junio, en la ciudad de Philipsburg, visitamos el museo de la organización sin fines de lucro “Sint Maarten National Heritage Foundation”. En su sitio web se puede tener mayor información sobre su origen y exposiciones: http://www.museumsintmaarten.org/

La Fundación tiene una pequeña biblioteca, accesible al público, que resguarda una colección bibliográfica, sonora, fílmica y documental, ubicada en la planta baja al lado de la librería. Ahí también se encuentra el acceso hacia el primer piso, en el que se ubica un riquísimo acervo museográfico, exhibido en un espacio estrecho pero bien aprovechado, con láminas explicativas, didácticas, que detallan la historia de Sint Maarten desde la época prehispánica hasta la actualidad. En el recorrido se pueden ver restos arqueológicos, fotos, grabados, reproducciones de mapas, periódicos, documentos y muy distintos objetos, la mayoría originales, que explican la forma de vida, costumbres, alimentación, flora y fauna, cultura, conquista y colonización, esclavitud, industria de la sal, del azúcar, del índigo; música, vestido, gobierno, medios de comunicación, cerámica, entre los cuales destacan múltiples piezas, donadas por particulares para enriquecer la colección. Incluso hay un gramófono con discos que pueden escucharse durante el recorrido.

Ese día coincidimos dentro del museo con el ingreso masivo de dos grupos de turistas que descendieron del crucero que esa mañana llegó a Philipsburg. Como forma de control para facilitarles el acceso, el museo acordó con los guías locales, que ellos registren el total de personas a su cargo en el libro de visitantes, aun cuando la escena dio muestra de la enorme prisa en la que el grupo de adultos, jóvenes y niños entraron de forma caótica al museo, lo abarrotaron y prácticamente sin detenerse a mirar las piezas ni a leer la información de las cédulas, salieron al instante.

La actitud de los viajeros es un tema asociado al turismo de masas, que ha dado origen a interesantes debates sobre el acceso a sitios históricos, incluyendo ciudades, puertos, museos o zonas arqueológicas. Son conocidos los criterios planteados por la UNESCO al inscribir sitios  en la  lista  del Patrimonio Mundial, entre ellos en: https://whc.unesco.org/en/soc/380 se detalla el caso de las ruinas de Machu Pichu en Perú, sitio que ha dado origen a un conjunto de estudios orientados a analizar de forma integral los servicios turísticos locales, a la par de la preservación de las ruinas y la capacidad de albergar un número limitado de visitantes por día. Otro caso es el de la Galería los Ufficci en Italia, que ante la inmensa cantidad de público que diariamente ingresa (ver lo reportado en el periódico El País en: https://elpais.com/cultura/2018/10/09/actualidad/1539101816_555709.html) se encuentra diseñando un modelo novedoso basado en algoritmos, para evitar colas y plantear un ingreso más ordenado mediante sistemas de reservación de entradas, a fin de hacerlas acordes al número total de personas que puede haber simultáneamente dentro de las salas. Por su parte, en ciudades como Venecia, Brujas o Amsterdam, por ejemplo, se han difundido estadísticas impresionantes sobre las veces que han llegado a tener más turistas que población, lo cual les ha hecho tomar medidas para controlar el acceso a ciertas zonas, evitando que la afluencia sea mayor a lo que el espacio o lugar permite. Sobre este tema también en El País, puede consultarse la siguiente nota: https://elpais.com/elpais/2017/07/20/masterdeperiodismo/1500564012_230118.html  

Curiosamente estos y otros ejemplos se multiplican en todas direcciones. Recientemente visitamos la iglesia de Valenciana en la ciudad de Guanajuato y ahí, en el interior del templo, la zona de bancas ahora está acordonada, a fin de que los turistas que ingresan se limiten a entrar y salir para ver los retablos de forma ordenada y breve, sin poderse sentar.  Esta decisión, derivó en parte, de una iniciativa para que los guías de turismo locales, dejaran de fomentar el ingreso excesivo de personas. En síntesis, estos casos deben llevarnos a la reflexión para promover la educación de todos y para todos: por un lado, para que los turistas respeten las reglas, accedan a los sitios de interés, se cultiven, conozcan el patrimonio histórico, arquitectónico, cultural; por otro, para que las autoridades realicen una adecuada planeación, gestión, estudios de capacidad instalada, así como mantenimiento, para otorgar permisos y servicios que contemplen planes preventivos, de conservación y seguridad; finalmente los guías, para que colaboren en el cumplimiento de reglas y ofrezcan recorridos acordes a los servicios y limitaciones que cada lugar ofrece al público.

Editor responsable: Yolia Tortolero Cervantes, vicepresidenta del Comité Regional para
América Latina y el Caribe del Programa Memoria del Mundo de la UNESCO (periodo 2017-2019)

La reproducción total o parcial de este ejemplar requiere permiso del editor (yoliatortolero@gmail.com).
La edición original del Diario de Historias se publica en: https://archivosybibliotecasenlinea.wordpress.com/